
Por un instante crei tenerlo todo,
desde la sonrisa de tus labios
hasta el aroma de tus rizos,
pero equivocado estaba.
Sin ver, ni hablar,
me envolvi en la oscuridad,
en la soledad.
Las lagrimas aun siguen
su recorrido por las mejillas,
como las hormigas
con sus hojitas.
Sali corriendo,
pues la soledad me espanto.
Corria, corria y corria,
sin rumbo fijo...
sin motivos.
Crei que haber llegado
a algun lugar,
pero el suelo, las paredes, y el techo,
lo reconocia.
Me sente en una esquina,
gritando a murmullos
-Que quieres de mi!?
pregunte con la voz cortada.
-Que quieres de mi!?
el eco me respondio...
-Solo quiero salir!
con la voz esta vez mas fuerte.
La soledad y la oscuridad
se volvieron una.
Crei tenerlo todo...
pero que ilusa alma.
Si nada tengo...
y todo quiero.